¿CÓMO DEBEN SER LAS CONSULTAS LABORALES? EL VALOR DE LA JURISPRUDENCIA EN EL DERECHO LABORAL

- La alta recurrencia del Derecho Laboral hace que la consulta que ahora tenemos haya sido ya resuelta por los Tribunales -

Nos plantea un abogado tradicional: "Por 19.90 euros, ¿qué calidad quieres darme? ¿quieres hacerme pensar que puedes resolver todas las consultas laborales por 19.90 euros/consulta? En nuestro despacho no contestamos interpretando sin más el convenio colectivo o leyendo el Estatuto de los Trabajadores, ¿me quieres hacer creer que contestáis con jurisprudencia cada consulta?"

En el derecho laboral, como hemos dicho, manda la jurisprudencia. Ella decide por dónde debemos caminar y, por ello, esas consultas que resolvemos, sobre las dudas del día a día, deben resolverse siempre, y sin excepción, con jurisprudencia.

Teniendo en cuenta la recurrencia del Derecho Laboral, siempre hay una sentencia que ya ha tratado un caso como el nuestro. Por eso, todas nuestras consultas se resuelven con jurisprudencia. Todas. Y el cliente debe tener esa sentencia desde el comienzo del conflicto. Ese es el objetivo de la Abogacía Laboral Preventiva.

Una contestación fundamentada en la interpretación literal del convenio colectivo, muchas veces acaba siendo controvertida en los Tribunales, aunque de la simple lectura muchas veces parezca clara la solución. Por ello, es fundamental desde el primer instante de la discusión, contar con una respuesta, basada en jurisprudencia interpretada por un equipo de laboralistas en ejercicio, que advierta de sus consecuencias en el Juzgado.

¿Qué necesita un departamento de RRHH para resolver esa duda del día a día? Una contestación, resuelta en 24 horas, que consista en un breve informe de 1-2 caras, justificado con un mínimo de dos sentencias claras (para dar seguridad al cliente y le dé asimismo Autoridad ante el comité de empresa), y una conclusión práctica y clara sobre la consulta realizada.

En el inicio de la discusión, una contestación de este tipo actúa como un cubo de agua sobre una chispa. Es decir, neutralizando la pretensión del trabajador. Si el conflicto no queda contundentemente resuelto en este estado inicial, esa chispa puede acabar en un incendio en los juzgados, con un incierto desenlace.

No es únicamente la contundencia de la contestación, sino el momento en el que la hacemos. Una contestación contundente en el Acto de Conciliación no evitará el pleito, ya que el abogado del trabajador (en el acto de conciliación) ha preparado la demanda y estudiado en profundidad el asunto. En cambio, al inicio del problema, muchas veces anula el riesgo de juicio porque muchas veces ni siquiera se ha visitado todavía al abogado. Por ello, es muy importante “cuándo” lo hacemos, no solamente “cómo” lo hacemos.

En otras ocasiones, servirá para saber que no tenemos razón, pero en esos casos, también nos marcará el camino de la negociación.

Por ello, la mejor gestión de las relaciones laborales depende de la velocidad en la que encuentres la sentencia sobre un caso idéntico o muy similar.

Adjuntamos, como ejemplo, tres consultas realizadas por nuestros usuarios:

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